Berlín, 14 de septiembre (CNA) Veinticinco meses después del inicio de las obras, la planta de TSMC en Dresde celebró hoy la ceremonia de finalización (Richtfest), siguiendo la tradición alemana de la construcción. El presidente de European Semiconductor Manufacturing Company (ESMC), Christian Koitzsch, señaló que tanto el avance de las obras como los costes se ajustan al plan previsto. La ceremonia incorporó también costumbres taiwanesas: además de la "pala llena de tierra" como símbolo de buena suerte, la fecha del acto fue escogida, conforme a la tradición taiwanesa, por considerarse auspiciosa.
TSMC, Bosch, Infineon y NXP constituyeron conjuntamente la European Semiconductor Manufacturing Company (ESMC), que celebró hoy en Dresde el Richtfest de su planta. Al acto asistieron el presidente de ESMC, Christian Koitzsch; el vicepresidente de TSMC, Wang Ying-lang (王英郎); el ministro presidente de Sajonia, Michael Kretschmer, y el alcalde de Dresde, Dirk Hilbert.
ESMC inició las obras en agosto de 2024, en un acto al que asistieron el entonces canciller alemán Olaf Scholz y la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen. Tras aproximadamente dos años de construcción, se completó la estructura principal del edificio.
El Richtfest es una tradición del sector de la construcción alemán que se celebra cuando la estructura principal del edificio y la estructura del tejado están prácticamente terminadas. Durante la ceremonia, se coloca una guirnalda en lo alto del edificio y un carpintero pronuncia unas palabras de bendición para agradecer la labor de quienes han participado en las obras y desear que los trabajos continúen sin contratiempos.
Según la Sächsische Zeitung, Koitzsch recordó en su discurso que, durante la ceremonia de inicio de las obras de hace dos años, ESMC pidió expresamente a los asistentes que llenaran bien la pala de tierra, ya que, según la tradición taiwanesa, una "pala llena" simboliza buena suerte y prosperidad. Dado que las obras de la planta avanzan ahora sin contratiempos, señaló: "Por ahora, parece que todo está saliendo bien".
La fecha de la ceremonia también se eligió siguiendo la tradición taiwanesa, por considerarse un día auspicioso, mientras que el acto mantuvo las tradiciones alemanas: el carpintero pronunció unas palabras de bendición y, a continuación, rompió una copa de cristal para atraer la buena fortuna. No obstante, según se informó, el vaso contenía agua en lugar de vino, dado que el alcohol está estrictamente prohibido en la obra.
Koitzsch explicó que el próximo hito importante será la instalación del primer equipo de proceso en la segunda mitad de 2027. Antes de iniciar oficialmente la producción, aún deberán completarse el acondicionamiento interior de las salas blancas, el sistema automatizado de transporte de obleas y las infraestructuras necesarias para el suministro de electricidad, agua, gases y productos químicos.
En su discurso, el ministro presidente de Sajonia, Michael Kretschmer, subrayó la importancia de que TSMC haya elegido el estado federado alemán de Sajonia. A su juicio, la celebración del Richtfest demuestra que TSMC, el Ayuntamiento de Dresde y el Gobierno de Sajonia "cumplen lo que prometen", mientras que la confianza mutua forjada a lo largo del proceso constituye la base para profundizar la cooperación en el futuro.
Kretschmer también puso la mirada en la próxima fase de inversión. Señaló que la Unión Europea debate actualmente la "Ley de Chips 2.0" y que Sajonia aspira a seguir desempeñando un papel activo en el desarrollo de la industria europea de semiconductores, atrayendo a más proveedores y nuevas empresas a Dresde.
Con el avance satisfactorio de las obras, el alcalde de Dresde, Dirk Hilbert, prevé que antes de 2030 se trasladarán a la región de Dresde entre 15.000 y 20.000 nuevos trabajadores. Entre ellos figurarían unos 600 ingenieros de TSMC que llegarán a Alemania el próximo año junto con sus familias, así como empleados de proveedores y fabricantes de equipos vinculados a TSMC.
Hilbert señaló que, con la llegada de TSMC, Dresde se encuentra al inicio de una fase de fuerte crecimiento. La ciudad está reforzando actualmente la cooperación con los municipios vecinos y se prepara para constituir una "zona económica de Dresde" con una estructura más institucionalizada, con el fin de abordar conjuntamente las necesidades de vivienda, suelo industrial y comercial, atracción de inversiones y desarrollo económico que generará la puesta en marcha de ESMC.
Además, para dar la bienvenida al creciente número de taiwaneses que se trasladan a Dresde, Hilbert señaló que la ciudad ha organizado en los últimos años diversas actividades para para acercar la cultura taiwanesa a los residentes locales y expresó su deseo de que en el futuro pueda celebrarse allí un mercado nocturno taiwanés.
Escrito por Dido Lin
Editado por YaLi Chen y Chen Wen-ching/YYC