Taipéi, 10 de octubre (CNA) Taiwán acoge con satisfacción los esfuerzos de Estados Unidos y China por reducir el riesgo de guerra mediante el diálogo, pero ambas superpotencias también deben respetar los hechos históricos de la Segunda Guerra Mundial y el derecho del pueblo taiwanés a existir, afirmó el presidente Lai Ching-te (賴清德) el sábado en su discurso con motivo del Día Nacional.
Ante la persistente presión de China mediante tácticas de "zona gris", Taiwán ha aumentado su gasto en defensa y ha trabajado para fortalecer la capacidad del conjunto de la sociedad para defenderse, integrando los recursos del Gobierno y de la población civil, señaló Lai.
Estos esfuerzos no buscan provocar, sino garantizar que el diálogo pueda desarrollarse sobre la base de la "dignidad y la igualdad", afirmó.
"Acogemos con satisfacción que Estados Unidos y China gestionen su competencia mediante el diálogo y reduzcan el riesgo de conflicto y guerra", dijo. "Pero también debemos señalar que mantener la seguridad, la paz y la estabilidad regionales exige comprender correctamente el curso de la historia".
"No se debe tolerar la distorsión de la historia de la Segunda Guerra Mundial. Se debe respetar el derecho del pueblo de Taiwán a existir", afirmó Lai en su discurso conmemorativo del 115.º aniversario de la fundación de la República de China (ROC), nombre oficial de Taiwán.
"Estamos abiertos a los intercambios, pero no aceptaremos la subordinación", destacó.
El Gobierno de la ROC se trasladó de China continental a Taiwán en 1949, tras ser derrotado en la Guerra Civil China por las fuerzas comunistas, que fundaron la República Popular China.
En su discurso, Lai también indicó que, en el ámbito diplomático, Taiwán está "llegando cada vez más lejos, paso a paso".
El mandatario citó su visita en mayo a Esuatini, el único aliado diplomático de Taiwán en África, realizada en medio de los intentos de China por impedir el viaje mediante presiones a tres países africanos para que denegaran a su vuelo chárter el acceso a su espacio aéreo.
También mencionó la visita de la vicepresidenta Hsiao Bi-khim (蕭美琴) en junio a Palaos, otro aliado diplomático de Taiwán, así como su discurso en la Conferencia Europea de Ventotene por la Libertad y la Democracia, celebrada en Italia en septiembre.
Taiwán ha colaborado con sus socios internacionales en ámbitos como la atención sanitaria, la agricultura, la energía, la tecnología, la educación y el desarrollo sostenible para responder a sus necesidades y, mediante estos esfuerzos, ha contribuido a mejorar la vida de las personas, señaló Lai.
"'Taiwán puede ayudar' no es solo un eslogan. Es un compromiso: nuestra voluntad de compartir nuestras capacidades y asumir responsabilidades", afirmó.
Taiwán busca el reconocimiento internacional pese a los persistentes esfuerzos de Pekín por aislarlo. China reivindica Taiwán como parte de su territorio y sostiene que debe unificarse con ella, por la fuerza si fuera necesario.
Escrito por Sean Lin
Editado por YYC