Lienchiang, 14 de octubre (CNA) Las playas de las islas Matsu se ven gravemente afectadas por la basura marina procedente de China. Chen Chung-yi (陳忠義), director de la Oficina de Recursos Ambientales del Gobierno del condado de Lienchiang, declaró hoy que se ha solicitado en reiteradas ocasiones, a través de distintos canales, la colaboración de la parte china para devolver esos residuos, pero las solicitudes fueron rechazadas con el argumento de que se trata de "basura procedente del extranjero".
Chen Chung-yi compareció hoy ante el Consejo del condado de Lienchiang para presentar un informe de gestión. Al responder a las preguntas de los concejales sobre la gestión de la basura marina, señaló que más del 90 % de los residuos que llegan a Matsu proceden de China y que tanto su recogida como su tratamiento plantean importantes dificultades. El Gobierno del condado de Lienchiang ha aprovechado en varias ocasiones los encuentros de intercambio entre ambas orillas del estrecho para consultar a la parte china sobre la posibilidad de devolver esos residuos, pero las solicitudes fueron rechazadas con el argumento de que se trata de "basura procedente del extranjero".
Chen Chung-yi explicó que Matsu se encuentra a poco más de 10 millas náuticas de China, pero a más de 110 de la isla principal de Taiwán, por lo que trasladar los residuos a China para su tratamiento sería considerablemente más barato que transportarlos a Taiwán. También señaló que se puso en contacto con empresas navieras chinas que transportan arena y grava a Matsu y les ofreció pagarles para que llevaran los residuos de vuelta a China y los revendieran, pero las propuestas también fueron rechazadas. Expresó su impotencia ante la situación y señaló que entre los residuos marinos hay numerosos envases de poliestireno expandido y botellas de plástico, por lo que los habitantes de Matsu no tienen más opción que afrontar esta situación.
Li Yi-hsiu (李易修), jefe de sección de la Oficina de Recursos Ambientales, informó a CNA (Agencia Central de Noticias de Taiwán) que el condado de Lienchiang genera unas 2.700 toneladas de residuos domésticos al año, que actualmente se transportan a Keelung para su tratamiento.
En cuanto a la basura marina, su gestión también plantea cuestiones relacionadas con la prevención de la peste porcina africana. Una vez recogida, debe permanecer durante cierto tiempo en las instalaciones de tratamiento de cada municipio antes de ser clasificada y tratada según el tipo de residuo. Por ejemplo, el poliestireno expandido se comprime y se entrega a empresas especializadas; las botellas de plástico se incorporan a los residuos domésticos y la madera se tritura para elaborar compost.
Li Yi-hsiu indicó que, además del personal de limpieza, la mayor parte de las labores de recogida de basura marina en Matsu se lleva a cabo en el marco del programa "Homenaje al Mar", que ofrece incentivos a los ciudadanos para que participen voluntariamente en la limpieza de las playas. Los costes de las labores iniciales, como la recogida de residuos, ascienden a unos 30 millones de dólares taiwaneses al año. Los costes de las labores posteriores, como el reciclaje y la trituración, no se contabilizan por separado, ya que estos residuos se procesan junto con la basura común.
Escrito por Pan Hsin-tung
Editado por YaLi Chen