Bruselas, 30 de septiembre (CNA) Varios políticos europeos reafirmaron su apoyo a Taiwán en una recepción celebrada el 30 de septiembre en Bruselas con motivo del Día Nacional de la República de China (Taiwán). En sus intervenciones, describieron a Taiwán como un socio democrático fiable y dejaron claro que mantendrán su respaldo sin dejarse intimidar. La diputada belga Els Van Hoof destacó la importancia de la cooperación entre democracias al señalar que "un pez pequeño que nada solo es vulnerable, pero un banco de peces es resiliente".
El acto, organizado por la Oficina de Representación de Taipéi ante la Unión Europea y Bélgica, se celebró en el museo Autoworld bajo la denominación en inglés "National Day of Taiwan (ROC)" y reunió a cientos de invitados, entre ellos numerosos taiwaneses residentes en Bélgica, en un ambiente festivo.
En su discurso, el representante de Taiwán ante la Unión Europea y Bélgica, Shieh Jhy-wey (謝志偉), recordó que Taiwán elige a su presidente por sufragio directo desde 1996. Sin embargo, señaló que algunos de sus altos cargos aún no pueden visitar determinados países, ni siquiera como turistas.
No obstante, señaló que la situación está cambiando a favor de Taiwán y recordó que la vicepresidenta Hsiao Bi-khim (蕭美琴) visitó Bruselas en noviembre del año pasado y viajó a Italia hace tres semanas para pronunciar un discurso por invitación de la vicepresidenta del Parlamento Europeo, Pina Picierno.
Shieh señaló que China sigue invocando la Resolución 2758 de la Asamblea General de la ONU para afirmar que Taiwán forma parte de su territorio, pese a que el texto ni siquiera menciona a "Taiwán". Por ello, calificó esa afirmación de desinformación.
Subrayó que Taiwán no forma parte de China; Taiwán forma parte del mundo.
El representante taiwanés relató que, tras la reunión entre el presidente estadounidense, Donald Trump, y su homólogo chino, Xi Jinping (習近平), alguien le preguntó: "¿Dónde está Taiwán? ¿Sentado a la mesa o en el menú?". Su respuesta fue: "En la cocina".
Explicó que Taiwán cocina junto con personas de Estados Unidos, Japón, Filipinas, Australia y Nueva Zelanda para servir productos y manjares de primera calidad. "Esa lava ardiente que elaboramos a altas temperaturas y ofrecemos son precisamente los chips semiconductores", añadió.
Por su parte, el presidente del Grupo de Amistad con Taiwán del Parlamento Europeo, Michael Gahler, sostuvo que Taiwán es un socio democrático fiable y clave para la Unión Europea en Asia Oriental. Señaló que ambas partes comparten valores como la democracia, la libertad, el Estado de derecho y los derechos humanos, así como el compromiso con la defensa del multilateralismo y de un orden internacional basado en normas. "Subrayamos la necesidad de profundizar las relaciones bilaterales y, al mismo tiempo, condenamos de forma inequívoca las provocaciones cada vez más agresivas de Pekín", dijo.
Gahler explicó que el Parlamento Europeo visitó China este año porque es necesario mantener abiertos los canales de comunicación con Pekín. No obstante, subrayó que esos contactos no alteran su postura sobre Taiwán y que la política de "una sola China" de la Unión Europea permanece sin cambios.
Por su parte, la copresidenta del Grupo de Amistad con Taiwán del Parlamento belga, Els Van Hoof, señaló que "un pez pequeño que nada solo es vulnerable, pero un banco de peces es resiliente". Añadió que democracias como Bélgica y Taiwán pueden marcar la diferencia si trabajan juntas.
Van Hoof señaló que la cooperación requiere diálogo y que ambas partes lo mantienen mediante visitas parlamentarias recíprocas y periódicas. Rechazó que estos intercambios constituyan un ataque al statu quo, como sostiene China. "No nos hemos dejado intimidar; al contrario, estas visitas han reforzado nuestra determinación y nuestra fortaleza", afirmó. Añadió que, ante las crecientes amenazas híbridas que afrontan muchos países europeos, la resiliencia, la innovación y la determinación de Taiwán ofrecen valiosas lecciones.
En declaraciones a CNA, el eurodiputado Andrey Kovatchev manifestó que, para la Unión Europea, mantener el statu quo es la opción más sostenible y debe ser una prioridad. Según explicó, ello permitiría evitar provocaciones y seguir profundizando las relaciones económicas, comerciales y culturales con Taiwán.
Escrito por Wu Po-wei
Editado por Chen Wen-ching/YYC